Como saber el sexo de un agapornis según el comportamiento

como saber el sexo de un agapornis macho o hembra

Si miramos a nuestros tórtolos podemos sexarlos a través de su comportamiento, ya que hay ciertas conductas que son más típicas de los machos que de las hembras, aunque siempre hay excepciones que pueden llevar a confusión por lo que no podemos basarnos al 100% en este método.

En el caso de los machos, su comportamiento suele ser: frotando y rascándose muy a menudo con comederos, posaderos, con los juguetes que les ponemos o incluso, si ellos son papilleros y están acostumbrados a nosotros, él puede frotarse con nosotros, tratando de masturbarse, con lo que nos indicará claramente que es macho y que tiene mucho celo.

Además, los machos suelen tener menos miedo que las hembras, y tienden a ser más afectuosos y amables.

Por lo tanto, cuando queremos tener un agapornis papillero se recomienda que sea un macho ya que son más dóciles que las hembras.

Además, durante la reproducción de los agapornis los machos no suelen incubar los huevos, aunque como todo hay excepciones, pero normalmente la hembra es la única que permanece en el nido incubando los huevos y el macho permanece fuera del nido, y suele posar a la entrada del nido o en un posadero cercano, además, está continuamente buscando alimento para alimentar a la hembra más tarde.

Así que los machos son los que suelen regurgitar el alimento a la hembra, y por lo tanto, en este caso, el macho sería el de arriba y la hembra la de abajo.

Finalmente, los machos en celo suelen estar inquietos y emitir pequeños pitidos al mismo tiempo que adoptan una posición erguida para captar la atención de la hembra.

Las hembras, su comportamiento para determinar el sexo

En el caso de las hembras, éstas generalmente: son más territoriales y agresivas que los machos.

Así que cuando intentamos acariciarlos, limpiamos la jaula o revisamos el nido en la época de cría, las hembras por naturaleza siempre se enfadarán más, se sentirán molestas y tratarán de mordernos. Además, si traemos un nuevo pájaro del amor para que se conozcan, las hembras suelen tener un comportamiento de rechazo y se muestran más agresivas con los nuevos agapornis, y en la mayoría de los casos intentarán pegarle al nuevo miembro para defender su territorio, mientras que los machos suelen ser más distantes y curiosos y no suelen molestarse en ver a un nuevo agapornis.

La hembra, durante la cría, casi siempre se encarga de construir y hacer el nido a su gusto, por lo que si vemos que el material que colocamos en el nido para su construcción, lo moldea y se lo lleva al nido, podemos estar frente a una hembra, ya que los machos rara vez ayudan a hacer el nido.

Si durante la crianza de los agapornis, los observamos cuidadosamente y sin molestarlos podemos observar como la hembra se agacha con sus alas entre abiertas y adopta la postura de cópula o como se suele llamar también, la posición de avioncito.

Este comportamiento es propio de las hembras en celo y suelen emitir pequeños sonidos llamando al macho para que vaya a inseminarla. Sin embargo, y lo digo desde la experiencia, las hembras en celo también tienden a treparse unas encima de otras imitando el apareamiento y pueden llevarnos al error.

También, si le damos hojas de palmeras o algún folio, las hembras generalmente hacen pequeñas tiras de papel y las ponen debajo de las alas. Después del apareamiento la hembra comenzará a poner huevos hasta que se complete la puesta, usualmente pone un huevo todos los días y pone un total de 5 a 6 huevos.

Es muy importante que revisemos los nidos diariamente para comprobar que han puesto un huevo y evitar que nuestros pájaros del amor no tienen ningún huevo atravesado.

Si por alguna razón aparecieran dos huevos al día en el nido, está claro que sería porque hay dos hembras. Además, las hembras durante la reproducción de los agapornis, suelen pasar mucho tiempo en el interior del nido incubando los huevos o dándoles calor a las crías, normalmente salen a comer, beber y hacer sus necesidades.

Finalmente, en general, las hembras suelen alimentar a las crías con mayor frecuencia que los machos.

Otros aspectos para conocer el sexo de los agapornis

El macho comerá y posteriormente se dirigirá a la hembra para regurgitar su alimento y se encargará de dárselo a la nueva descendencia, sin embargo, esto no significa que el macho nunca alimentará directamente a la descendencia, ya que hay machos muy buenos que también se alimentan muy a menudo de sus polluelos.

En algunas especies, como por ejemplo, los Personatas o Fischer, si se mira el anillo de ojos, que es el pequeño anillo blanco que rodea el ojo, nos puede dar una pequeña idea de si los tórtolos son machos o hembras.

Los machos suelen tener este aro blanco algo más pequeño y estrecho, mientras que las hembras tienden a tenerlos más anchos. Aunque este método no es 100% confiable y dependerá mucho de la genética del agapornis.

Además, las hembras, suelen tener un tamaño algo mayor que los machos, pero para darnos cuenta de ello sería necesario comparar dos agapornis en la misma posición y a poder ser en la misma postura, ya que como la diferencia de tamaño no es muy pronunciada puede llevarnos a equivocarnos si comparamos dos agapornis de pajareras diferentes con una genética diferente o con una edad diferente ya que obviamente una agapornis adulto va a tener un tamaño mayor que una agapornis joven que aún no se ha desarrollado completamente.

También, hay que tener en cuenta la posición que adoptan en el posadero, ya que como he dicho antes, los machos tienden a adoptar una postura más erguida y esto puede llevarnos a equivocarnos y a pensar que el macho es más grande.

La mayoría de las hembras suelen tener la cabeza más redondeada y el pico algo más ancho y grande, sin embargo, si nos fijamos en la cabeza de los machos no suele ser tan redondeado y muestra una pequeña diferencia entre la frente y la cabeza, y además, el pico es algo más pequeño.

Métodos más complejos para saber el sexo de un agapornis

Otro método, aunque algo complejo, es observar el área por donde hacen sus necesidades.

Si nos fijamos en esa zona, podemos ayudarnos a determinar su sexo, ya que por lo general las hembras suelen tener algo más voluminoso la zona de su abdomen y su “trasero”.

Los criadores de agapornis con más experiencia pueden saber si un ave de este tipo es macho o hembra a través de sus zonas por dónde hacen las heces.

Para ello, se toma el agapornis con mucho cuidado y con el dedo índice o meñique se palpa con mucho cuidado la zona cercana para intentar ver la forma de los huesos pélvicos.

En el caso de las hembras, los huesos pélvicos son más redondos y están más separados por naturaleza, por lo que pueden poner huevos sin dificultad, así que si después de palpar los huesos pélvicos nos damos cuenta de que los huesos están separados o abiertos y que hay espacio suficiente para que puedas pasar un huevo probablemente estemos delante de una hembra, pero por el contrario, el espacio entre los huesos es muy pequeño, es decir, están juntos o pegados y nos damos cuenta de que son algo puntiagudos, tal vez estemos ante un macho.

Este método está especialmente indicado para agapornis adultas que ya se han desarrollado completamente, ya que en agapornis jóvenes pueden inducirnos a error e incluso si los agapornis han puesto previamente algún huevo será más fácil notar la diferencia porque habrá ensanchado los huesos pélvicos, aunque como digo esta técnica requiere práctica y experiencia.

En caso de que no seáis capaces de sexar vuestros agapornis por los métodos que os he ido explicando a lo largo del post, también podéis hacerlo a través de un análisis de ADN y con una fiabilidad de casi el 100%.

Con todo esto esperamos haberos ayudado a  “como saber el sexo de un agapornis”.

 

También te puede interesar…

Agapornis cantando
Agapornis papillero
Jaulas para Agapornis
Agapornis precio
Agaporni Azul
Comprar Agapornis
Cosas de Agapornis
Como criar Agapornis
Juguetes para Agapornis
Que comen los Agapornis

 

Aviso Legal

Política de Privacidad

Política de Cookies

⭐️ Blog del Agapornis ⭐️